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La UE aprueba una medida que permitirá guardar una registro de mails, mensajes SMS y llamadas telefónicas.
A raíz de los atentados en Londres el pasado día 7 de Julio, la UE va a aprobar una serie de leyes nuevas destinadas a combatir el terrorismo internacional (o por lo menos a intentarlo). O al menos eso dicen ellos. Tengo tan poca confianza en los políticos que se me pasan por la cabeza ciertos pensamientos oscuros que no tienen nada que ver con lo que nos han contado.
Una de las primeras leyas será la de permitir a los estados europeos guardar un registro de todos los correos electrónicos, SMS y llamadas telefónicas. Y yo me pregunto: ¿pero estamos locos o qué? ¿Puede esta ley parecerle bien a cualquier persona de a pie? Puede que los gobiernos vean en esto una forma de intentar reducir el riego de actos terroristas, pero lo que un ciudadano debe ver es una paso más hacia la pérdida total de su intimidad, y por lo tanto, de su libertad. ¿Alguien se cree que este sistema va a detener a alguien que realmente desee matar? Pues señores, rotundamente no. Si quiero matar me reúno con mis cómplices en un bar de mala muerte tres o cuatro veces para planearlo y ya está. Es así de sencillo. Por mucho que nos intenten vender que hace falta organización, planificación, infraestructura... Todo eso es mentira. Si quiero matar, mato.
A parte de todos esto hay un segundo problema de fondo. ¿Qué pasará con esa información almacenada? ¿Quién tendrá acceso a ella? ¿Para qué fines secundarios se utilizará? Porque lo que no me creo es que vaya a estar guardada sin darle ningún uso adicional. La información es poder y por lo tanto, al final, esa información será utilizada para otros fines distintos. Además, y en plano personal, no me apetece (y tengo todo el derecho del mundo) que nadie vea que envío fotos pornográficas a mis amigos o que llamo a una línea caliente o que tengo una amante por ahí. ¿Os imagináis todo lo que puede dejar al descubierto este sistema? ¿Qué será lo próximo? Me imagino que nos encierren en nuestras casas y sólo nos dejen salir para ir a lugares controlados en momentos controlados. Como los perros cuando les sacas a la calle para que hagan sus necesidades. En fin, todo un ejemplo de lo que debe ser la democracia.